Alimentos que engordan

Vamos a desmentir algún mito sobre los alimentos que “engordan mucho”. Nuestro cuerpo es muy complejo a la hora de llevar a cabo procesos internos pero hay una ecuación sobre el equilibrio calórico que no falla:

Calorías que tu cuerpo gasta al día >=< Calorías que aportas a tu cuerpo al día

Esta fórmula es la esencia de ganar/perder peso. Por lo tanto no son los alimentos en sí los que engordan o adelgazan si no tu consumo energético total versus las necesidades metabólicas totales.

Evidentemente es más fácil estar en la situación donde ganas peso porque hay un exceso de calorías, si tu dieta es alta en grasas.

Las grasas a diferencia de los carbohidratos y de las proteínas, aportan 9kcal por gramo. Mientras que los carbohidratos y las proteínas menos de la mitad, 4kcal.

Por lo tanto, no da igual como distribuyamos nuestras comidas, importa y mucho para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo.

Esto no quiere decir que no tomemos grasas. Nuestro cuerpo necesita un aporte mínimo de grasas para mantener sus funcionales vitales.

Se recomienda que se consuman entre un 20-35% del total de nuestro aporte calórico diario.

Además a la hora de escoger grasas, intenta que sean bajas en grasas saturadas ya que este tipo de grasas no nos convienen porque se asocian con niveles altos de colesterol.

Te puede ayudar la reducción en el consumo de grasas animales, dulces, alimentos fritos y productos lácteos con alto contenido en grasa.

Los hidratos de carbono deben constituir aproximadamente 50-55%. Son básicos para que nuestro cerebro obtenga la glucosa mínima que necesita para funcionar correctamente. Es la fuente de energía y el combustible principal de nuestro cuerpo.

Las proteínas deben componer aproximadamente del 12-15 % de las calorías totales que consumimos. Son esenciales para mantener los tejidos existentes, pero no debe ser el combustible de nuestro organismo (tened esto presente para las dietas en las que se idealizan las proteínas por encima del resto de macronutrientes).

Evidentemente estos porcentajes son orientativos y recomendados para la población en general que deben ser ajustables a las necesidades de cada individuo. Una persona que se dedica al deporte va a necesitar otras distribuciones de macronutrientes.