Antes y después Anabel Avila

Me ha costado un tiempo decidirme a hacer este artículo. Primero, porque me costaba reconocerme en la foto del antes y segundo porque tenía pocas fotos de cuerpo entero por entonces. Es obvio que no me sentía muy cómoda con este tipo de fotos y supongo que muchas acabaron simplemente en la papelera de reciclaje.

Con el paso del tiempo he aprendido a valorar el cambio como algo positivo en lugar de encontrar faltas en la chica de la foro de la izquierda. A felicitarme por el esfuerzo que hay en esos años que separan una foto a la otra. Y además a entender lo mucho que podría ayudar a otras personas compartiendo mi historia.

Así que aquí estamos, y no te asustes porque veas mucha información, es que en 6 años pueden pasar muchas cosas.

Cuidado con los falsos antes y después

Primero de todo, tengo que advertir que no es oro todo lo que reluce y no me gusta ver cuando se engaña a la gente o se crean falsas expectativas. No soy muy partidaria de las fotos del antes y después que vemos por Instagram o en la red en general.

Si realmente no conoces un poco la historia de esa persona, muchas pueden ser surrealistas y no debes creértelas. En especial aquellas que pretenden anunciar un producto y aparecen grandes transformaciones se supone que de forma fácil y rápida. No os creáis a pies juntillas todo lo que se ve en las redes sociales, lamentablemente hay mucha gente que no tiene problemas para mentir si tiene un propósito detrás… $$$ 

De manera que no te cuestiones que estás haciendo mal o te odies porque tu no evolucionas como otra persona que has visto, porque puede que te estés comparando con un photoshop o simplemente una historia que no existe. 

Del sedentarismo al Bodypump

Ahora muchos ya sabéis que me hago Crossfit y soy seguidora de la dieta paleo, pero todo esto empezó mucho antes. Y como todo es un proceso, es importante que recordemos el principio.

Aquí tenéis, mi antes a una vida activa, sana y equilibrada en todos los aspectos de mi vida. Mi después, con unos quilos menos, unos años de más y una mujer que se siente con fuerza y confianza.

Creo que lo primero que hay que recalcar al ver unas fotos así es que ningún cambio que merece la pena sucede de la noche a la mañana

Y señores, si estáis esperando a que os diga la forma milagrosa en la que he pasado de una foto a la otra, siento deciros que no hay trucos, sólo hay un camino: ejercicio, alimentación sana y mucha constancia. En números, unos 10 kilos menos y unos 3 años de más.

El cambio es bastante obvio a simple vista pero ha habido cambios más allá de los físicos. Cambios que a simple vista no se aprecian y que tienen que ver con los sentimientos.

Muchos os sabéis ya mi vida, para aquellos que aún no estéis al día os haré un breve repaso. 

En la foto de la izquierda vivía en Australia desde hacía solo unos 6 meses, pero no necesité más tiempo para decir: ¡Hasta aquí! La ropa que llevaba de Barcelona ya no me cabía, algo estaba pasando.

Había dejado de ir al gimnasio como acostumbraba a hacer en Barcelona. En Australia no sabía si me quedaría a vivir más tiempo, y ya cuando renové el visado para 3 años dije… ¡de cabeza al gimnasio! 

Además, había estado comiendo lo que podía, trabajando en restaurantes, sin demasiadas nociones de nutrición, comía realmente lo que me apetecía… Y supongo que el estrés de estar en un país buscándote la vida tampoco ayudaría mucho.

Recuerdo que siempre había sido una chica bastante menudita, he estado años pesando 49 kg.  Cuando me fui a vivir a Australia sé que pesaba 52 kg.

Mi primer día en el gimnasio en Sydney, vi una báscula y me pesé. Casi me da algo cuando vi exactamente 60.9kg. Mira que soy mala para los números, lamentable para recordar nombres… ese número no se me olvidará jamás.

Bueno, la decisión estaba tomada, que sin duda es lo más importante.

Además, si la decisión de cambiar mi condición física de por si ya no era suficientemente importante, decidí formarme como monitora de Body Pump. Ahora tenía un motivo más para ponerme en forma, conseguir ser una buena profesora de Body Pump. 

Cardio, inicio a las pesas y dieta light

Soy una persona muy cabezona, la decisión estaba tomada y nadie me haría cambiar de opinión.

Ahora había que ponerse manos a la obra. Volver a coger el ritmo del gimnasio e intentar aprender algo de nutrición. Y ahora mismo echo la vista atrás y veo que puse mucho esfuerzo pero que realmente iba muy perdida. Buscando versiones lights por aquí y por allá en lugar de comer comida de verdad.

Mi versión paleo aún no había llegado, pero lo importante es que estaba dispuesta a cambiar y a luchar.

Durante este tiempo hice MUCHAS horas de bici y elíptica, con la intención de perder el peso que me sobraba. Algo de pesas en la sala de musculación para sentirme con fuerzas para dar mis clases de Body Pump. Ahora veo que no es la mejor combinación, pero fui muy constante y estaba muy comprometida con mi objetivo.

El proceso fue lento pero gratificante, como cualquier cosa de las que haces en la vida que valga la pena. Habían días que no me apetecía hacer ejercicio, o comer bien, y quería hacer todo lo contrario. Hubieron días que mi fuerza de voluntad se impuso y días que no. Pero casi siempre ganó mi cabezonería por encima de todo.

Me llevó tiempo volver a tener confianza en mi, tener una relación sana con la comida, y entender que esto se trataba de un estilo de vida que iba a tener que llevar conmigo para siempre. Que tenía que sentirme cómoda con él porque no pensaba volver a las andadas.

Este sin duda fue mi primer cambio, pero he seguido cambiando a lo largo del tiempo y puedo ver de nuevo grandes diferencias a partir del 2013.

Antes y después del CrossFit

Después de 3 años en Australia, estamos en el 2013 y toca volver a casa. Al volver a Barcelona ya no conseguí hacerme un hueco en los gimnasios para continuar siendo profesora de Body Pump. Tuve que centrarme en el entrenamiento en la sala de máquinas del gimnasio, pero pronto noté que me faltaba algo.

Tenía ganas de algo que me motivara más más y ni más ni menos que se me cruzó el CrossFit. Muchos ya sabéis mi primer día de CrossFit lo “gracioso” que fue, pero desde ese día ya no ha habido vuelta atrás.

Al saborear lo que era un entrenamiento de CrossFit, la sensación con la que me dejaba, lo que la alta intensidad esta consiguiendo en mis capacidades y en mi cuerpo, yo solo quería más. Me borré la cuota del gimnasio tradicional y empecé a aumentar las clases de CrossFit.

Cuando entras en un box tu objetivo cambia después de un tiempo. Dejas de centrarte en la pérdida de peso y en estar mona para el verano. Tu nuevo objetivo pasa a ser capaz de hacer esto, lo otro, ser más fuerte, rápida, resistente… Y con todo este entrenamiento la evolución ya no es sólo física, si cabe mucho más importante, hay una evolución mental.

El CrossFit lleva tu entrenamiento al siguiente nivel, al rendimiento. La estética, simplemente viene sola. 

Todo esto junto ha hecho que sea quien soy hoy. He aprendido a creer en mí, a sentirme bien por dentro y por fuera, a verme bien y sin complejos. Eso es gracias a los valores que se potencian en este deporte, todo el mundo que lo ha probado entiende a qué me refiero, el CrossFit te transforma, sea cual sea tu punto de partida y tu objetivo inicial. 

Algo que preocupa a la gente cuando empieza este deporte es cómo va a cambiar su cuerpo. Si buscas cuerpos de CrossFit en google vas a dar con los profesionales de este sector y te vas a asustar. Créeme que será raro que encuentres en tu box una persona que tenga ese aspecto. No es lo mismo tener CrossFit por afición que por profesión. Los atletas de CrossFit se dedican en cuerpo y alma a esto.

Caught looking like a lady 👠. ________________ . Pillada con pinta de chica 👠.

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Chicas sobretodo, no tengáis miedo al CrossFit. No os va a poner como chicos, entreno de 5 a 8 horas semanales desde hace 3 años y mi cuerpo no ha perdido feminidad, si no todo lo contrario.

La dieta Paleo

En esta segunda etapa además he aprendido más sobre nutrición (de verdad) y me he convertido en una seguidora de la dieta paleo y sin duda en este punto empecé con otro antes y después.

Si el deporte es fundamental, con una alimentación incorrecta no podrás ver los resultados que te mereces, ni a nivel de rendimiento ni a nivel físico. Sin duda, esta parte ha sido la que ha acabado de hacer este cambio.

Durante un tiempo estuve asentando las bases de esta dieta, sin medir ni pesar ni controlar cantidades. Cuando me vi capaz, segui un planning más estudiado y sin duda ha sido la guinda del pastel. 

Perder peso y volver a ganarlo

Y sinceramente, durante todo este tiempo han pasado muchas cosas.

No siempre ha sido lineal, he perdido peso, lo he vuelto a ganar. He aprendido y he tenido que olvidar para aprender de nuevo. He estado ciega y perdida.

He tenido que superar mis miedos, trabajar mis debilidades y construir mi amor propio. He visto progresos y he visto como a la primera de cambio los perdía.

Me he derrumbado y me he recogido de nuevo una y otra vez. Y aquí sigo, orgullosa de mi misma y con ganas de más. Porque sé que si he conseguido todo este en este tiempo, sé que esto no se acaba aquí y que puedo seguir superándome. 

Tú también puedes

Como no estamos hablando de perder 100 kg, quizás con ropa de calle cuesta más apreciar la evolución es por eso que también has visto la foto destacada del artículo en la que me he atrevido con fotos en la playa. Con la intención de decirte, no estás solo o sola, si quieres puedes, porque yo lo hice, tú también.

Y con esta prueba tan visual espero motivaros a aquellos que estáis al principio del proceso, en el medio o que aún no os habéis ni atrevido a empezar.

A modo resumen, los primeros años perdí el peso y gané poquita masa muscular. A partir del CrossFit he desarrollado más músculo que es el que me permite moverme con agilidad y mejorar mis marcas en este deporte.

Si estás viviendo este largo proceso de cambio y sientes que no hay evolución, echa la vista lo suficientemente atrás para percibir el camino ya recorrido, las cosas que ya has conseguido y no seas tan exigente contigo mismo pensando sólo en las que te faltan.

Todo aquello que vale la pena necesita su tiempo.

Sobretodo recuerda porqué has llegado a esta situación en la que te has planteado que quieres cambiar, y no olvides ese motivo jamás.

2 thoughts on “Antes y después Anabel Avila

  1. Guau, Anabel! nuestra más sincera enhorabuena. Se consiguen muchas cosas marcándonos objetivos, sobre todo si son personales y sabemos que nos harán sentir mejor. Y el deporte es bueno por salud física y también mental-emocional. Todo un ejemplo de motivación!!! gracias por compartirlo 🙂

  2. Admirable !! muchas gracias por este post, muchas gracias por enseñar uno de los princios mas importantes en la vida de cualquier ser humano, el unico principio que nos permite porgresar… La constancia y la Perseverancia, seguiré tus consejos muchas gracias!!

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