Caminar o correr

Hay muchas dudas acerca de caminar o correr, algunos te dirán que es mejor caminar, otros te dirán que corras.

Todo hemos escuchado decir que “el ejercicio a baja intensidad es el mejor para eliminar grasa”.  

Bien hay que decir que esta extendida idea no es del todo cierta y hay que tener mucho cuidado cuando se hacen ciertas afirmaciones. Este mito  sobre cual se fundamenta en una verdad a medias, pero cuando lo analicemos entenderás que no es más que un mito.

Caminar o correr, al final lo más importante es mantenerse activo.

¿Qué quema más calorías, caminar o correr?

Desde el principio diremos para que quede claro que a pesar de lo que creíamos, la actividad de baja intensidad NO es la más eficaz para poder perder grasa. Siento haberos roto los esquemas, ahora vamos a explicar por qué es así y lo entenderás muy fácilmente.

La confusión básicamente recae en que no es lo mismo la proporción de grasa quemada que el volumen total de grasa quemada durante la actividad física.

La afirmación que vamos a desmitificar de que el ejercicio a baja intensidad es el mejor quemagrasas está fundamentada en la siguiente idea sobre el origen de la energía que nuestro cuerpo usa en diferentes circunstancias:

Si bien es cierto que el cuerpo emplea en diferentes proporciones la grasa y el glúcogeno como fuente de energía dependiendo de si está realizando una actividad física intensa o no, lo que el mito no contempla es que SIEMPRE se está quemando en total más grasa cuando la intensidad del ejercicio es alta a pesar de que en proporción no se use tanta grasa como combustible.

[Tweet “Caminar y correr es mejor que estar sentado en el sofá, no crees?”]

Comparemos caminar y correr en un gráfico.

La necesidad de combustible total que pide nuestro cuerpo por unidad de tiempo es mucho mayor con la actividad de alta intensidad y el volumen de grasa consumido también lo es.

La masa de grasa total quemada para abastecer las necesidades de un ejercicio de alta intensidad siempre será mayor que las de actividades de menor intensidad.

Eso sin tener en cuenta el efecto que el ejercicio produce en el organismo aun cuando se ha finalizado el entrenamiento de alta intensidad.

Cuando se entrena en altas intensidades aún cuando se ha finalizado la actividad física el cuerpo sigue quemando calorías a mayor ritmo que si no hubiera alcanzado esta alta intensidad.

De manera que hay que añadirle un mayor consumo energético estando en reposo post entreno.

Si quieres saber como optimizar tu entrenamiento cardiovascular, puedes obtener más información en este artículo

¿Voy a caminar o salgo a correr?

Mientras estás leyendo este artículo sentado en el ordenador estás consumiendo básicamente grasa para los requerimientos energéticos que demanda tu cuerpo en este momento, pero, el volumen total que estás quemando es tremendamente irrisorio de lo pequeño que es.

Los dos sabemos que aunque estés quemando principalmente grasa ya que es la fuente principal para las funciones de tu organismo, no estás quemando más grasas que si estuvieras entrenando intensamente ¿no?

[box type=”note” align=”” class=”” width=””]En resumen: a menor intensidad más proporción de energía se extrae de grasas, a mayor intensidad más proporción de energía proviene de los hidratos de carbono, pero siempre el total de grasas consumidas será mayor en un entrenamiento de alta intensidad.[/box]

Si tu objetivo es quemar grasas intenta trabajar siempre tan intensamente como sea posible para así aumentar la pérdida de grasa y optimizar la composición corporal. Incluye entrenamienntos de Hiit en tu planificación y podrás ver rápidamente los resultados. Puedes aprender más sobre el hiit en este artículo.

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