Cuidado con las copitas

Muy contrariamente a lo que podamos pensar a primera vista, los líquidos también contienen calorías. Hoy vamos a centrarnos en las bebidas alcohólicas.

Si intentas perder peso mi recomendación es que si de verdad disfrutas de una copa, te limites a un máximo de 2 por semana.

El principal motivo es que aunque estés bebiendo, el alcohol también contiene calorías, y ya sabemos que un exceso de ellas nos engorda. Estas bebidas son normalmente bastante calóricas y en general vacías de nutrientes.

El alcohol además tiene la capacidad de poder tirar por tierra todo tu esfuerzo semanal, haciendo que bajo los efectos del alcohol tu fuerza de voluntad desaparezca y haciendo más fácil que comas de más.

Eso por un lado, y peor aún, hay estudios que han demostrado que el alcohol suprime la capacidad de nuestro metabolismo de manejar las grasas, despistándolo y provocando que se almacene más grasas.

Cuando consumes alcohol, éste es descompuesto por nuestro cuerpo en acetato. Esta sustancia será la primera que tu cuerpo va a hacer servir como energía por delante de ninguna otra, de manera que el resto de calorías van a pasar a un segundo plano y van acabar siendo almacenadas como grasa.

De momento esto no está pintando muy bien ¿no? Bien, no quiere decir esto que tomar un par de copas en toda una semana sea el fin del mundo para tus objetivos de fitness y de salud en general.

De manera que vamos a idear alguna fórmula que te permita darte ese capricho sin hacer demasiado daño.

  1. Insisto en que un par de bebidas en una semana es suficiente. Si piensas que necesitas más alcohol para “coger el puntillo” estás equivocado. Cuanto menos bebas de forma asidua, menos tolerancia tienes al alcohol de manera que percibirás sus efectos de manera más rápida.
  2. Vino tinto. Contiene una cantidad de calorías moderas en comparación con las bebidas alcohólicas en general. Además tiene muchos antioxidantes con beneficios para tu salud. Es por eso que los médicos recomiendan un vasito pequeño de vino tinto.
  3. Cerveza negra. Otra bebida con una cantidad moderada de calorías que además aporta antioxidantes y flavonoides. Esta bebida es buena para la salud de tu corazón. Insisto en que estamos hablando de beber con moderación.

Ahora si consideras que este tipo de bebidas no se parecen en nada tu cóctel y sigues pensando en que, tu mojito por decir algo, está mucho mejor.

Piensa en las calorías extras que estás tomando sin necesidad y que no van a ser eficientemente utilizadas por tu cuerpo.

Piensa que el alcohol se convierte en algo mucho más problemático cuando forma parte de estos combinados porque llevan añadido un montón de azúcar haciendo que tengan ese sabor especial.

Quizás así parece que así no te gusta tanto la idea ¿no?

Si necesitas más, piensa que el consumo habitual de alcohol puede conducirte a situaciones problemáticas de salud como es el cáncer o la demencia. Parece que así aún te gusta menos el mojito…

Con esto no quiero decir que jamás en tu vida vayas a tomar un mojito, una piña colada, una caipiriña o el cualquier otro que sea tu combinado preferido.

Simplemente te quiero poner en perspectiva los beneficios y los perjuicios para que veas cómo esta bebida afecta a tu cuerpo, para que tomes conciencia y no tomes esta bebida muy a menudo.

Evidentemente, sin ser extremista, podrás tomarlos de vez en cuando y disfrutarlos como se merece.