Entrenar en ayunas para mejorar el rendimiento

Existe la teoría que defiende que muchos atletas se benefician del entrenamiento en ayunas mejorando su eficiencia energética.

Fijándonos en el rendimiento deportivo, éste puede ser un aspecto a tener en cuenta. Este post va especialmente dirigido a los que practican deportes de fondo como correr, bicicleta, nado… durante periodos que se extienden más de una hora.

Si entrenais en ayunas tendréis las reservas de glucógeno casi agotadas. Es el glucógeno la fuente de energía para soportar la actividad física y esta situación pone en alerta al cuerpo para que tire de las reservas de grasas.

La intención principal es reservar los hidratos que proporcionan mucha energía en poco tiempo para los momentos clave como pueden ser los cambios de ritmo o la recta final.

Por supuesto el tipo de alimentación durante el resto del día debe ser vigilada para asegurarnos de que cumple equilibradamente con las necesidades del entrenamiento.

El problema es que no podréis entrenar a alta intensidad, porque en este sentido las grasas no dan mucha energía en poco tiempo, sino energía constante si el ejercicio es poco intenso pero prolongado.

Entonces la teoría explica que este tipo de entrenamiento tiene beneficios sobre todo en los deportistas de larga duración, que acostumbran al cuerpo a quemar grasas como fuente de energía, incluso con el tiempo el cuerpo se adapta a utilizar grasas en una buena proporción a altas intensidades. Pero no hay una fórmula mágica.

Otras versiones explican que no tener los depósitos de glucógenos a un nivel alto, entorpece claramente el rendimiento del deportista.

Hay que tener en cuenta que los músculos están formados de agua, proteína, hidratos y grasas. Por lo tanto cuando pensamos en estar periodos extendidos en ayunas, nuestro cuerpo empezará a obtener energía de donde la encuentre.

En este caso empieza un proceso de catabolismo muscular que no es muy deseado. Esta etapa implica pérdida de masa muscular para satisfacer las demandas de energías en ese momento.

Por lo tanto, si quieres probar personalmente los efectos de correr en ayunas para ser si eres los que obtienen un mejor rendimiento, debes iniciarlo progresivamente.

Entrenando en ayunas un día por semana unos 30-40 minutos para acostumbrar al cuerpo. Luego se pasa a dos días y con mayor duración de la sesión.

Recuerda que debes ir a intensidad moderada, mantener un buen estado de hidratación y llevar una barrita energética o gel por si fuese necesario.

Practicando este tipo de entrenamiento es importante saber escuchar al cuerpo para darnos cuenta cuándo estamos pasándonos, cuándo debemos de parar y descansar.