¿La sal es mala?

Parece que se ha extendido la idea sobre todo entre los más entusiastas del fitness de que la sal (sodio) es algo malo.

Y la cosa viene de que desde hace un tiempo se nos ha dicho que la sal nos hace coger peso, retener líquidos y aumentar nuestra presión sanguínea.

Así que de manera radical muchos han considerado que había que eliminarla de la dieta de forma drástica.

Contrariamente a esa idea, la sal es básica para el buen funcionamiento del cuerpo y tiene beneficios que no te esperas, sobre todo si estás poniendo bastante esfuerzo entrenando debes atender bien a lo que aquí se explica.

La verdad es que la sal es sana y necesaria para todas las personas y en especial para los deportistas, con excepción de aquellas personas que tienen un problema de salud y que están diagnosticadas con hipertensión.

La sal es un electrolito y como tal es responsable de transportar impulsos eléctricos a través del cuerpo permitiendo una función correcta. Además es el desencadenante del mecanismo de la sed que nos hace consumir agua.

La sal equilibra el agua corporal, la función nerviosa, el equilibrio ácido-base y la contracción muscular. Otros beneficios de la sal es que ayuda a mantener las vitaminas y los minerales en la sangre y estimula las glándulas suprarrenales.

También juega un papel importante en la digestión. Desde que la comida entra en contacto con la lengua, la sal no sólo le da el punto de sabor, si no que también ayuda a descomponer la comida.

Así que como todo en esta vida, la sal debe tomarse en moderación. Por su puesto que los excesos de sal pueden provocar hipertensión o demasiada retención de líquidos.

Una persona sana necesita en su dieta unos 1500-3000 miligramos de sodio al día pero por supuesto es sólo una media general y no considera condiciones especiales.

Por otro lado, si tus niveles de sodio son excesivamente bajos sufrirías de hiponatremia, con calambres musculares, náuseas, vómitos, convulsiones y hasta incluso coma potencialmente peligroso.

Estos riesgos se incrementan en situaciones donde se suda más y hace un ambiente demasiado caluroso y húmedo. Como decía, debes prestar especial atención si eres deportista ya que en el sudor estás perdiendo sodio.

Si además se consume gran cantidad de líquidos sin sodio añadido, los niveles del mismo bajan en sangre puesto que se ven diluidos. 

Es por eso, que deportistas que practican ejercicio por periodos largos se recomiendan que no consuman simplemente agua sino por ejemplo bebidas deportivas.

Por lo tanto, si eres deportista y te alimentas básicamente con comida natural y no comida ya procesada, no debes retirar la sal para aliñar la comida que te cocinas porque probablemente estás provocándote un problema de salud no por exceso, pero por deficiencia de sodio.