pirámide alimenticia falsa

La mentira sobre la pirámide alimenticia saludable

La verdad es que hoy en día hay tantas opiniones en cuanto a alimentación se refiere, y lo peor, intereses comerciales detrás de las recomendaciones nutricionales, que es normal estar confundido y no tener claro qué es realmente llevar una dieta sana.

Esto no debe ser una excusa para dejar abandonada totalmente la alimentación al capricho del paladar.

Con un poco de investigación por tu parte junto entendiendo al porqué de las directrices, podremos salir victoriosos de ésta.

La información distorsionada a favor de las empresas 

Si ya estás familiarizado con el término Paleo como dieta, te habrás dado cuenta de que contradice prácticamente a todo aquello que nos habían enseñado sobre nutrición hasta ahora. 

Gran parte de nuestro conocimiento sobre lo que pensamos qué es bueno y qué es malo de nutrición, proviene del mensaje que las empresas de alimentación estén interesadas en transmitir a través del marketing.

Las empresas que a parte de ver números en la cifra de explotación, poco les interesa realmente nuestra salud.

Esto junto con la presión que las empresas realizan a las autoridades.

Las empresas destinan grandes cantidades de dinero para convencernos a través de dichas autoridades de que su producto es sano. A esas mismas organizaciones de las que nos fiamos cuando hacen sus recomendaciones de nutrición.

Digamos claramente, los que diseñan esa famosa pirámide de alimentos como guía de salud para todos están muy bien tratados por las empresas. ¡Poderoso don dinero!

sociedad española de alimentación comunitaria

Su influencia llega incluso a los médicos. Los que te atienden sin ir más lejos en una consulta de médico de cabecera. Muchos de los cuales no insisten en la alimentación como causa de enfermedades pero si pueden recomendarte el consumo de ciertos productos tipo “danacol” para que reduzcas tus niveles de colesterol. Y lamentablemente, los señores con bata parece que tienen la verdad absoluta, últimamente están más centrados en “tapar una enfermedad con medicación” que encontrar el verdadero origen de la misma para buscar la verdadera solución.

En este entorno, hemos creído que un alimento que ha sido procesado, es mejor que un producto natural.

Dicho así cuesta creer que nos hayan convencido de tal barbaridad, pero sí que lo han conseguido. Es por eso que encontramos todo tipo de alimentos en supermercados bajos en grasas, bajos en azúcares, bajos de lo que nos quieran decir y a los que artificialmente les han añadido vitaminas, minerales que mayormente no están biodisponibles para la absorción de nuestro organismo.

Todo este tipo de alimento que se ha inventado la industria alimenticia es pobre en nutrientes. Y es precisamente lo contrario lo que necesitamos para tener salud, una alimentación basada en alimentos ricos nutricionalmente.

Los humanos no somos más inteligentes que la propia naturaleza, no podemos hacer mejores alimentos que los que nos ofrece la naturaleza.

Tanto es así que la realidad no hace más que mostrarnos números más altos en obesidad y enfermedades autoinmunes y cada vez se diagnostican a una edad más temprana. Cada generación tiene peor salud que la anterior.

La dieta Paleo, todo lo contrario de lo que nos habían explicado

Si comparas las dos pirámides, la mayor diferencia se encuentra en la eliminación de una de las bases de la pirámide principal, los cereales que se recomiendan sean abundantes en nuestra alimentación. Siendo esta la mayor diferencia que se puede recalcar, vamos a ver con más detalles en que difieren.

piramide tradicional y piramide paleo

Cereales

Los últimos años se ha insistido en el mensaje que tomar cereales integrales es sano.

Poco a poco la gente ha hecho el esfuerzo para escoger aquellos alimentos en los que se incluye la palabra integral pero la realidad es que si el producto lo han horneado, lo han saborizado, lo han desmenuzado, está ya preparado para el consumo… no deja de ser un producto refinado, y esto es precisamente lo que queremos evitar en primer lugar.

Por sano que te parezca, todos estos alimentos que nos han vendido como opciones sanas ya sean alimentos sin gluten (extraído en un proceso industrial), avenas, cereales integrales, panes integrales con semillas, pasta de quinoa, crackers de maíz… por nombrar simplemente algunas, en realidad no lo son ya que se han sometido a un gran proceso industrial.

Y ahora te estarás llevando las manos a la cabeza porque para muchas personas estos alimentos son la base de su alimentación, porque así nos han insistido que debe ser además.

Lo más importante a tener en cuenta es que aunque sean alimentos llamados “integrales” o “enriquecidos con” o “con menos algo”… presumen de ser alimentos sanos, no dejan de ser productos industrializados de manera que en realidad NO SON UNA OPCIÓN SALUDABLE.

El motivo principal porque debemos consumir alimentos reales, no los procesados por la industria, ya que estos jamás ayudan a promover la salud de las personas.

Legumbres

Toda la vida nos han dicho que hay que comer legumbres porque son sanas y nos ayudarán a crecer fuertes. Teniendo en cuenta que además mucha personas vegetarianas buscan otras fuentes de proteínas y ha crecido la fama de las legumbres como fuente protéica, en realidad es otra.

Nutricionalmente las legumbres se parecen más a un cereal que a una fuente de proteína.

Por ejemplo, una de las legumbres con mas aporte de proteína puede ser el garbanzo, o las alubias, o las lentejas… su aporte es de 9 gramos (por cada 100 gramos de alimento) mientras que el pollo por ejemplo aporta 31 gramos.

Cifras que ni se parecen, con lo que es muy poco realista considerar las legumbres como fuente de proteínas. Además no aportan gran valor de vitaminas ni minerales como lo hacen las verduras.

Teniendo en cuenta que en cambio si son fuente de antinutrientes que empeoran la digestión de los alimentos, es un tipo de alimento que se descarta en la dieta paleo. Más información sobre las legumbres aquí.

Productos lácteos

Tenemos totalmente instaurada la idea de que los lácteos deben ser bajos en grasas haciendo referencia a la leche, el yogurt, el queso… Incluso si tomamos este tipo de alimentos de origen vegetal procedentes de la soja, es aún mejor.

De nuevo, siguiendo la norma número uno de alimentos procesados, esta recomendación nutricional se desmonta.

Consumir leche pasteurizada de leche altamente procesada para retirar la grasa natural del producto, de vacas que han crecido en un entorno poco natural no es lo mejor para tu salud. 

Uno de los fallos que comete la industria en el proceso de la leche desnatada, es retirar las vitaminas A, D y K2 que ayudan a la absorción del calcio. Además este tipo de animales enjaulados no puede producir una leche de calidad nutricional en comparación a las vacas que están en libertad.

lácteos paleo

¿Sabías que incluso si te habían determinado un problema de intolerancia a la lactosa si podrías ser capaz de consumir leche real?

Me refiero a la leche fresca, no a la pasteurizada que es la que se consume normalmente. El hecho de no haber sometido esta leche al proceso industrial hace que conserve la enzima de la lactasa que es necesaria para la digestión de la lactosa que se encuentra de forma natural en la leche.

La leche fresca en su versión entera (sin desnatados) es una buena fuente de proteína, de grasas, de carbohidratos, de calcio y de vitaminas A,D,K2 que son tan importantes para conservar la densidad ósea. Aún así, puede ser que su consumo produzca malestar. No es un alimento que no puedas suprimir de tu dieta, ya que existen otras fuentes de proteínas, grasas, carbohidratos, calcio y vitaminas.

Colesterol: el temido enemigo

Durante mucho tiempo se ha temido el colesterol, como uno de los peores problemas de salud que puedieras tener. Y el fundamento de esta creencia es que el colesterol en sangre causa problemas de corazón pensándose que si se evita el colesterol en consecuencia se evita los problemas de corazón.

Durante los años 50 se comenzó a lanzar el mensaje de que comer colesterol aumentaba tu colesterol por el interés de las empresas de vender más productos hechos con aceites vegetales.

Estudios más recientes y más fiables que los que se hacían antiguamente con conejos (son animales herbívoros que poco se parecen a los humanos), determinan que el colesterol en la dieta aumenta menos de en un 1% el colesterol en sangre. Una vez más, todo lo contrario de lo que hemos pensado hasta la fecha.

colesterol bueno

A pesar de que se le ha dado una correlación directa, actualmente los estudios demuestran que sólo el 50% de las personas que han sufrido un ataque de corazón tenían un nivel de colesterol alto.

Si bien se han dedicado a relacionar el colesterol alto con ataques de corazón, no hay estudios que tengan en cuenta más variables: obesidad, tensión alta, fumar, estrés, vida sedentaria…

La información más actual sobre el colesterol explica que a pesar de su mala fama, el colesterol es esencial para la vida humada. Éste funciona como bloque que construye la membrana de las células, tiene un papel directo en la producción de bilis, se usa para aislar los nervios, y es un actor principal en la regulación de las hormonas sexuales.

Y parece que la tendencia es que poco a poco las recomendaciones nutricionales oficiales han dejado de culpar a alimentos reales. Por ejemplo ya se ha quitado parte de culpa al huevo que es un alimento con nutrientes esenciales.

El camino aún es largo porque se sigue haciendo referencias negativas a las grasas saturadas.

Grasas saturadas

Hasta la fecha los estudios correlacionan una dieta con un consumo elevado de grasa saturada con enfermedades de tipo cardíacas. Pero estos estudios no son completos porque la correlación no tiene porqué ser causalidad. Como decíamos antes, la falta de estudios que puedan controlar la verdadera cualidad y que consideren otras variables con implicaciones directas sobre problemas de corazón.

Alimentos tipo el huevo y el aceite aumentan el colesterol HDL (el que nos dicen que es el bueno) no debe alarmarnos si no todo lo contrario. Un nivel alto de HDL puede ayudarnos a prevenir problemas cardiovasculares.

El problema actual es que nos han hecho creer que la grasa saturada no es sana. Las recomendaciones apuntan consumir cortes de carne limpios (con poca grasa), productos desnatados… siguiendo esta recomendación de rebajar la grasa, se rebaja el sabor que las compañías compensan añadiendo azúcar. (Y ahora sí, otra vez nos creemos de nuevo que hemos creado un alimento mejor que la naturaleza). El azúcar añadido a estos productos es un ingrediente muy barato para las compañías con lo que el margen de beneficios aumenta en su favor a costa de la salud del consumidor como es de esperar.

La principal confusión se haya en no saber distinguir entre las grasas saturadas presentes de forma natural en los alimentos (huevos de gallinas criadas al aire libre, cortes de carne con grasa de animales criados en su estado natural, productos lácteos del mismo tipo de animales…) por las grasas trans que son las generadas en la industria alimenticia (aceites vegetales altamente refinados) pueden ser tranquilamente considerados hasta tóxicos. Recordad el revuelo del aceite de palma.

Conclusión

En el caso de que tanta información te haya dejado abrumado, un resumen para que tengas algo claro y comiences desde ya a comer sano de verdad:

  • El ser humano no es capaz de fabricar alimentos nutricionalmente mejores que los que ofrece la madre naturaleza
  • La industria alimenticia piensa en rentabilidades económicas, no en la salud de sus consumidores. Si un alimento está industrializado, nunca será un alimento que promueva la salud.
  • Come comida de verdad. Carne, pescados, huevos, verduras, frutas, frutos secos, aceites y semillas. Siempre de la mejor calidad y en su estado natural. Es la mejor forma de prevenir enfermedades, vivir muchos años y vivirlos con calidad.