Mi primera competición de Crossfit

Como bien ya sabéis aquellos que más me seguís la pista, desde hace poco más de un año Crossfit se ha convertido en una verdadera pasión para mi.

No entreno por obligación, busco el momento para ir porque me encanta, lo disfruto y es la forma en la que mejor me siento.

Todos los días te pones a prueba, te calzas tus mejores zapatillas, juegas contra tu marca personal, para que cada día seas un poco mejor.

Bien, pues este sábado pasado se celebró la primera competición de Crossfit interna de box en el que estoy afiliada, en Ubox Crossfit Mataró.

Mi primera toma de contacto con una competición, nunca antes había competido en ningún deporte, cosa a la que mis entrenadores achacan mi falta de mala leche para hacer algunos ejercicios. 😛

No entreno por obligación, busco el momento para ir porque me encanta, lo disfruto y es la forma en la que mejor me siento.

Mi primera competición

Se planteó como una competición familiar, pero no por eso dejó de ser una competición en toda medida. Estaban claras las reglas del juego, los movimientos que había que hacer, lo que sí contaba y lo que no, cada uno tenía su juez de manera que todo era muy formal a la vez.

Supongo que la idea era recrear una competición de verdad, entre amigos a la vez que lo pasábamos bien de la manera que a todos nosotros más nos gusta: haciendo crossfit.

Habían diferentes grupos, chicos y chicas, y dos niveles de exigencia dentro de cada sexo: Rx y Scaled.

En el grupo de Rx éramos sólo cuatro chicas pero éramos las cuatro muy exigentes en cada uno de nuestros entrenamientos y de hecho mis quinielas me apuntaban como la última de ellas, pero de alguna manera ser la peor de un grupo bueno no es tan malo ¿no?

Recreando una competición de verdad, se anunció el wod justo antes de tener que hacerlo. Se explicaba en voz alta, no quedaba escrito en ningún sitio ni se adelantaban los próximos que continuaban siendo un enigma. El primer wod consistió en:

600 metros de carrera

21 cleans (30kg)

21 box jump over

600 metros de carrera

15 cleans (40kg)

15 box jump over

600 metros de carrera

9 cleans (50kg)

9 box jump over

Time cap 12’

A partir del momento en que lo anunciaron comenzaron a aumentar los nervios. Cada uno conoce sus debilidades y al resto de competidoras y sabía que no pintaba bien la cosa.

Primero fueron el grupo de los chicos y las mujeres escaladas, vi a todos como iban y mientras iba haciendo mis cábalas. Pero no fue hasta justo el momento de ponerse en la línea de salida que sí sentí nervios de verdad.

Mi idea era no ver que me quedaba atrás desde el principio y por mucho que lo intenté, por aquello de que la psicología negativa no fuera en mi contra viendo como corrían delante de mi, pronto me pasaron y me quedé atrás sin poder remontar.

Corrí con tantas ganas por no verme atrás que llegué ahogada a los cleans, las pulsaciones eran tan elevadas que no conseguí volver a controlarlas así que aunque iba en cabeza en los primeros cleans ya me pasaron todas.

Posición: 4ª (última). Sé que a pesar de todo no pude haber hecho nada más por hacerlo mejor. Es una sensación un tanto agridulce, saber que no te has dejado nada y lo has dado todo pero aún ver que no era suficiente para no ser la última es duro de admitir.

Entonces es cuando te invaden algunos pensamientos negativos: son mejores que tú, no tienes nada que hacer, seguir ¿para qué?, vas a ser todo el rato la que se queda atrás…

Pero recobras el sentido de la realidad y te das cuenta de que estás compitiendo con chicas que consideras unas “cracks” y que estar en el grupo con ellas ya es un éxito. Entonces te motivas y te preparas psicológicamente para la siguiente prueba.

[box type=”shadow” align=”” class=”” width=””]Cuando uno pierde le invaden algunos pensamientos negativos como: son mejores que tú, no tienes nada que hacer, para qué seguir…[/box]

Anuncio del siguiente wod:

 

Cash in: 800 metros de remo

10 hand stand push ups

10 kettlebell swing (16kg)

20 hand stand push ups

20 kettlebell swing (16kg)

30 hand stand push ups

30 kettlebell swing (16kg)

… time cap 8’

Mientras anunciaban el wod ya me iba alegrando más, sabía que en los hand stand push ups era buena (aunque me cuesta admitir lo que se me pueda dar bien, un nivel de autoexigencia demasiado desarollado… viene de nacimiento y mi madre dice que las cosas de nacimiento no tienen arreglo!).

Remo en el segundo Wod

También estaba confiada porque había entrenado bastante con kettlebell swings de mayor peso incluso y con tiradas largas de repeticiones. Me mentalicé de que era la mía, la oportunidad para remontar a pesar de que sabía que del remo saldría la última. En efecto, poco me equivoqué.

Salí la última de 800 metros de remo y fue la última vez que vi claramente a mis compañeras. Delante de mi estaba la pared y empecé con los hspu y directa para la kettlebell sin parar.

De reojo podía ver que mis compañeras seguían más rápidas que yo, de nuevo me lancé a los hspu seguidos y de nuevo para la pesa rusa y ya pude ver que alguna compañera paraba para coger aire. No tenía pensado parar, era la mía para remontar.

Centrada en mis movimientos seguí sin parar, de nuevo a los hspu sin parar, sin saber como lo están haciendo el resto de competidoras hasta que te diriges a la pesa y ves que no hay nadie más por fin las has dejado atrás después de la tercera ronda, 30 hspu seguidos!

Empezar con cierta confianza los swings y sensación de alivio total, escuchar el reloj que dice ¡hasta aquí hemos llegado! Y respirar esperando que te confirmen que no has quedado la última, todo lo contrario: primera.

Era mucho más de lo que esperaba, sólo quería no quedar la última otra vez. Subidón de energía y alegría para ir con ganas a la final.

Después de una comilona todos juntos hasta incluso de una mini siesta tirados por el box, recuperamos algo de energías y nos preparamos para afrontar la final.

[Tweet “Las cosas no son como empiezan, sino como acaban”]

Wod Final:

9 Chest to bar

9 Thrusters (40 kg)

7 Chest to bar

7 Thrusters (40 kg)

5 Chest to bar

5 Thrusters (40 kg)

No había posibilidades de que ganara, o pocas, ya que no consistía sólo en que lo ganara si no también dependía de la posición en las que acabaran mis otras compañeras.

Pero estaba confiada y contenta porque pensaba que había posibilidades de pódium. Pero en aquel punto no pensaba ni en ganar, me sentía orgullosa de haber remontado, haberme superado y verme allí en la final era una satisfacción enorme.

Por lo menos no era simplemente la última, había quedado demostrado que podía hacer algo bien y mejor que el resto de competidoras.

Empecé los chest to bar con bastante fluideza, todos seguidos y oír el jaleo de la gente animarte al ver que eres la primera que te descuelgas de la barra y te dirijes a los thrusters.

Recuerdo que pensé, ahora no sueltes la barra, ahora estás fresca, sácalos de una tirada y decirme a mi misma ¡tú puedes! Así lo hice y de nuevo a las barras viendo que salía la primera de los thrusters.

La sensación de ver que vas en la cabeza da muchos ánimos a seguir, a no parar, a saber que si te descuidas te pillan.

De nuevo los chest to bar, sin problemas, y seguidamente para la barra. Ya pesaba un poco más, no salían tan seguidas como antes pero sin poder pensármelo mucho ya que veía que venían apretando las compañeras saqué el resto de thrusters como pude.

Sólo quedaba esa ronda, por entonces te pasaba por la cabeza ¿puede ser que vaya a ganar? Ni si quiera estás segura de que de verdad vayas por delante, las ves de reojo a tus compañeras pero no sabes bien ni lo que están haciendo. 

Entonces acabas el wod y ves que lo has conseguido: primer puesto. El conjunto de emociones que sentí fueron indescriptibles. Momento de felicidad, satisfacción, orgullo de la remontada, de superación todo eso mientras abres grande la boca esperando que tus pulmones absorban algo de aire y de golpe vuelves al box.

Las que siguen empujando hierro son tus compañeras y las animas con todas tus ganas, transmitiendo todas la buenas energías que puedes para darles fuerzas.

No sé si os he podido transmitir parte de la emoción. Durante los wods recuerdo no ver prácticamente más allá de mis narices, reconocer voces de apoyo de todos tus compañeros jaleando para que no abandones mientras tu corazón va a tres mil.

Si eres crossfitero sabes lo que es estar sin aire, queriendo tirar la barra, queriendo descansar para recuperar el aliento, y oír a esa gente que te anima y no te deja parar.

Ese punto de masoquismo que tenemos, con la satisfacción que nos da acabar un entrenamiento que nos ha llevado al límite de lo que éramos capaces y entender que quizás ése ni si quiera era nuestro límite y que capaz somos capaces de algo más de lo que creías… Quizás no esté tan mal competir…

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