Porque no consigues adelgazar

¿Eres de los/las que se pregunta a menudo por qué no consigues adelgazar? ¿Consideras que comes bien, haces deporte pero el numerito de la báscula sigue sin moverse para abajo?

Adelgazar consiste en conjugar varios factores, es cómo una fórmula con diferentes variables que afectan y todas ellas deben tenerse en cuenta para conseguir rebajar esos quilos de más.

Descuidar alguno de estos puntos hace que los resultados no sean los esperados. Normalmente enlentece el proceso y es cuando muchas personas abandonan.

Adelgazar es una formula con numerosos factores y todos ellos deben cumplirse para conseguir rebajar esos quilos de más. 

En esta fórmula hay que valorar la alimentación, el ejercicio, la edad, el sexo, la genética… Hoy nos vamos a centrar en un pilar principal que es la alimentación y que es un aspecto que tenemos el poder de mejorar.

En cuanto al sexo, la genética, la edad… no deberemos conformar 😉 . Centrémonos en la alimentación que juega un papel súper importante a la hora de adelgazar, y revisemos algunos hábitos que pueden estar parando este proceso de pérdida de peso.

Lema erróneo para perder peso “Como lo que quiero que para eso voy al gimnasio” - piopialo          

Hábitos de alimentación a revisar

  • Si comes fuera y puedes escoger cuánto comes porque lo hagas en un comedor tipo buffet sírvete una única vez de manera que completes tu plato. Cuando lo haces de una única vez tienes percepción de cuanto estás comiendo viendo el plato lleno. Si haces varios paseos para rellenar, pierdes la percepción de cuánto has comido. No mismo se aplica si comes en casa y vas rellenando de la bandeja, olla, sartén… Si vas haciéndolo en turnos es probable que acabes comiendo más de la ración de un plato.
  •  No subestimes las calorías que tienen los líquidos. Las calorías no se cuentan sólo por lo que masticas si no también por lo que simplemente tragas. Ejemplos: zumos, refrescos, alcohol… Es un error pensar que las calorías sólo se comen.
  • Ten cuidado con los alimentos anunciados como ligeros o light. Quiere decir que contienen menos calorías que la versión original pero ello no te da pie a que los comas sin medida. Además hay que analizar la etiqueta de los mismos, porque en muchas ocasiones para reducir el porcentaje de azúcar o de grasa de estos productos, se incrementa en exceso otros componentes. Por ejemplo, quesos para untar bajos en grasas en comparación con la versión original que acaban siendo altos en azúcares para compensar esta reducción que se ha hecho de grasas. No siempre es una versión mejorada en todos los aspectos. Pensad que como fabricantes que quieren vender, quieren asegurarse de que el producto sigue teniendo buen gusto, buena texrura… por eso retocan varios componentes cuando hacen estas versiones, no es que reduzcan sin más las grasas si es un producto anunciado como 0% grasas, o reduzcan por completo el azúcar si es un producto anunciado como sin azúcares. Analizad el etiquetaje de los productos lights y comparadlos con la versión original.
  • No te acostumbres a llevarte la comida al sofá mientras ves la tele. Tu atención está puesta en el televisor y no en lo que comes, si además te has llevado un recipiente grande no sabrás cuando para de comer. Por ejemplo, si te llevas una bolsa de patatas fritas al sofá mientras ves tu programa favorito, seguramente te des cuenta demasiado tarde que has llegado al fondo del envase. Si de por si patatas fritas no era la mejor elección, comer de la bolsa directamente y encima distraído mientras ves la televisión, no es la mejor decisión.
  • El alcohol contiene un montón de calorías que encima son vacías. Se les denomina así porque no tienen valor nutricional para nuestro cuerpo.  Si has salido a cenar con los amigos y has estado “portándote bien” durante la cena pero salís a tomar unas copas y no te contienes, no creas que habrás hecho un buen trabajo. Así que ten esto en mente mientras piensas en tomar otra ronda.

porque no consigo adelgazar

  • Está bien celebrar los pequeños triunfos, no estar obsesionado con una dieta drástica y disfrutar del momento y de la vida en general. Pero quizás te estás dando demasiadas recompensas que juegan en contra de tu objetivo de perder peso. 
  • Además si no se sabe reconducir la situación, después de un exceso no eres capaz de volver a la rutina cuanto antes y lo sigues alargando suele convertirse en un círculo vicioso. Sobretodo con los alimentos dulces que canto más dulce tomas, más a menudo y en mayor medida tu cuerpo te demanda. Si hoy decides tomarte un par de galletas con chocolate con el café porque han traído a la oficina y mañana aún quedan y vuelves a hacerlo, fácilmente el tercer día tu cerebro te pida más galletas con chocolate a la hora del café.
  • Cuando de forma drástica decides renunciar a la ingesta de un grupo alimenticio como es el de los carbohidratos o el de las grasas, es un error fatal. Ninguna dieta saludable puede sostener en el tiempo medidas de este tipo y cuando se terminan dichas dietas se devora todo aquello que estaba prohibido. Es la fórmula ideal para perder mucho peso ahora y recuperar mucho más cuando has acabado la dieta. Haz el esfuerzo de hacer un cambio de vida a una vida más sana, no simplemente una dieta con fecha de caducidad.
  • Si comes de menú fuera de casa intenta hacer un ejercicio de racionalización. Muchas veces comer el primero, el segundo, el postre y los cafés son muchas más calorías de las que necesitarías tomar. Así que haz el esfuerzo, no hace falta acabar con toda la comida que nos ponen delante de nosotros.
  • Si te vas a la cama tarde tienes más probabilidades de “picar” más que si te vas a tu hora. Después de cenar de forma equilibrada, tómate el tiempo para hacer la digestión, pero no mucho más porque delante del televisor hasta tarde es una gran tentación para comer alguna cosa de las que no te van a ayudar a perder peso.
  • Tal vez te has convencido de que ir al gimnasio un par o tres de veces a la semana te da carta blanca para comer todo lo que quieras, pero no va a ser la mejor estrategia para perder peso. Hacer deporte es clave para perder peso y para mantenerlo, para nada es la panacea para que comas todo lo que te apetezca. Nada de decir: “Como lo que quiero que para eso voy al gimnasio”, porque con este lema va a ser difícil que pierdas peso.

¿Cuántos de estos hábitos tienes que corregir?

Por otro lado si estás interesado/a en hacer un cambio en tus hábitos alimenticios te recomiendo echar un ojo a la guía Paleo que te ayudará a comer como es debido. Si tienes cualquier duda déjame un comentario, será un placer ayudarte!

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