Qué esconden los productos light

De forma ideal deberíamos de comer los alimentos de máxima calidad, que sean ricos nutricionalmente para proteger nuestro sistema inmunológico, luchar contra el proceso de envejecimiento y quemar grasa.

Para cumplir con este objetivo debemos prestar atención a los ingredientes químicos que pueden contener ciertos alimentos (normalmente procesados) para evitarlos en la mayor forma posible.

Si crees que te estás cuidando porque escoges alimentos “lights”, “ligeros”, “sin azúcar”,“sin grasa”, “zero no se qué” o similares atiende bien porque seguramente no seas consciente del daño que estos alimentos le suponen a tu cuerpo con toda esta carga química que contienen.

Todos aquellos ingredientes de la lista que no eres ni capaz de pronunciar significa que debes dejar ese producto justo donde estaba, en la estantería del supermercado. La razón para no comer estos alimentos procesados es que los químicos que se le añaden a la comida te engordan. Ahora si me prestas atención.

En general estos componentes dañan nuestro sistema metabólico cosa que es suficientemente importante como para que empecemos a tenerlo muy en cuenta. Nuestro metabolismo es el que regula las hormonas para que estén en equilibrio y esta función afecta directamente en nuestro peso corporal.

Los ingredientes químicos de la comida básicamente empiezan una batalla con nuestro cuerpo, alterando las funciones de nuestro metabolismo y provocando en consecuencia que deje de funcionar correctamente.

En grandes dosis estamos hablando que no sólo provocan que se almacene más grasa en nuestro cuerpo si no que pueden hasta generar cáncer, problemas de corazón y otros tantos más que se están descubriendo.

Con esto no quiero decir que para el resto de nuestras vidas tengamos que abstenernos de algunos alimentos que no cumplen las características de producto excelente mencionadas anteriormente, pero deben ser las menos.

Nuestra alimentación día a día debe estar compuesta en unas bases nutricionales consistentes que sirvan, valga la redundancia, para nutrir nuestro cuerpo.

Y este proceso empieza comprando los productos que han sido tratos en cuanto menos mejor, productos sin elaborar.

Con una buena materia prima y una elección sana de la forma de cocinarlos, conseguiremos que nuestro sistema funcione de forma eficiente y es algo que se nota. ¡Aléjate de los compuestos químicos!