No engordar en Navidad

Todos sabemos que la época del año que se acerca es complicada desde el punto de vista fit. Son días en los que no seguimos con nuestra rutina y esto hace que se dificulte un poco más poder mantener nuestro estado físico y nuestro rendimiento en el gimnasio.

Causas por las que engordamos en Navidad

La respuesta rápida es porque hacemos grandes excesos. Cuando hablamos de las Navidades nos referimos a una época del año bastante larga. Si tomamos de referencia las vacaciones de los niños en el colegio pueden ser algo más de 2 semanas. Si piensas en 2 semanas de vacaciones totalmente desconectado de tu rutina de entrenamiento y de dieta, es normal que te engordes.

En realidad, si te paras a pensar, durante estas dos semanas no hay más de 4-5 días señalados de celebración familiar. Son sólo 4 o 5 comidas que no son las normales, ni si quiera deberían ser 4 o 5 días completos, y de ninguna de las maneras no deberían ser 2 semanas completas de comidas trampa.

El problema suele ser, que dejamos que el ambiente navideño nos sirva de excusa para escapar de la rutina durante estas dos semanas.

Además, muy a menudo, este periodo es incluso superior. Solemos empezar las celebraciones antes de lo que nos pensamos con las cenas de Navidad del trabajo, del gimnasio, de los amigos… Si a esto le sumamos que lo más probable es que durante el mes de enero estés acabando con los restos de los dulces y caprichos que compraste para Navidad (turrones, polvorones…), aún estamos haciendo más largo el periodo navideño del que hablábamos. 

Consejos para no engordar en Navidad

Como siempre, lo más importante es haber diseñado las bases de una dieta sana de verdad para poder incluir estos días de celebración con la moderación y sin padecer grandes cambios.

Tu estilo de vida se basa en las decisiones que tomas cada día, cómo alimentarte, cómo entrenar, cómo descansar, cómo huir del estrés y tener conductas que refuerzan tu comportamiento desde el positivismo. Si tu día a día es sano de verdad, 4 o 5 comidas no van a tener un gran impacto de forma global en tu salud, ni en tu estado físico de manera en concreto.

Si realmente has interiorizado este estilo de vida, podrás ir a las comidas navideñas, disfrutar de la compañía y de la comida en moderación. Primero, porque no estarás ansiando estos días como la excusa para acabar con toda la comida como si fuera el mayor día trampa de tu vida. Porque sabrás disfrutar de una comida especial y no tendrás la sensación de que tienes que acabar con todo ese día.

Si por lo contrario, aún no has conseguido asentar unas buenas bases que sostengan un estilo de vida saludable, es fácil que caigas en los atracones, que las comidas trampas sean días y semanas trampa, y que luego quieras hacer prácticas poco recomendables para compensar esos abusos.

Los protocolos de compensación no promueven un estilo de vida sano sostenible. Primero porque nacen de la idea de que has hecho algo más y que ahora como un castigo tienes que ayunar a la fuerza, comer menos teniendo hambre o no hacer sesiones de cardio interminable.

Además, si tienes pensado usar estas medidas para arreglar los excesos, es fácil que aún te excedas más porque en el fondo piensas que ya lo arreglarás. Está demostrado que estás técnicas para equilibrar no son la mejor opción precisamente para fomentar un estilo de vida sano, siendo este el objetivo principal a conseguir.

Muchas personas intentan compensar los atracones, como se someten a un gran estrés para conseguir rebajar esos kilos que han cogido, es fácil que sientan la necesidad de tener un atracón de nuevo y así fomentar una relación que no es sana con la comida.

El mejor consejo que podemos darte es que, disfrutes de las fiestas desde la moderación. Sin planear protocolos de compensación, que sigas trabajando en crear un verdadero estilo de vida sano porque será la única manera de integrar celebraciones sin que a largo plazo repercuta en tu salud.

Felices fiestas a todos, disfrutad de la compañía y por su puesto de la comida en moderación.

Resumen para mantener la forma en Navidad:

  1. No exagerar. A todos nos gusta como cocina nuestra madre, tía, abuela… Pero no quiere decir que tengamos que hartarnos de nuestro plato favorito. No exageres las porciones de lo que comes, siempre pon la ración en el plato para controlar cuánto estás comiendo, en lugar de picar de aquí, de allí…
  2. No sólo lo que masticas cuenta. Los refrescos y el alcohol también añaden calorías vacías. Si has querido darte el capricho de tomar un vino, un cava, vermut o cualquier otra opción que no es la idea, tras una copa, pásate al agua.
  3. Intenta hacer tiempo para incluir algo de deporte en los días de fiesta. Aunque no sea lo que haces siempre, aunque no vayas al gimnasio, prueba de salir a pasear, trotar, hacer algún circuito en la calle o en casa… Pero intenta al menos mantenerte activo.
  4. Recupera las pautas saludables cuanto antes. Si has celebrado por ejemplo una comilona al medio día, no sigas saltándote la dieta por la noche. Cuanto antes recuperes los buenos hábitos, menos impacto negativo tendrá esa comida especial.
  5. Recuerda, dentro de un estilo de vida saludable, 5 comidas no van arruinar el trabajo de todo un año. Es un tiempo para disfrutar pero la comida no puede ser todo lo que tengas que celerbar. Así que te desaconsejo la estrategia atracón-compensación porque suele ser el principio de una mala relación con la comida.

Sobretodo, si quieres encontrar la forma de integrar la comida sana en tu estilo de vida de forma sencilla, consigue tu copia Yo soy Paleo. Es la mejor manera de integrar buenos hábitos de salud para siempre, sin depender de dietas, para que puedas ser autónomo y aprender a darte solo lo mejor.

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